Declaración de la reunión de alto nivel sobre recuperación y resiliencia en el Caribe

14 Oct 2017

 

Washington, 13 de octubre de 2017— Los líderes y representantes de los países y territorios de CARICOM y sus socios internacionales, incluidas las instituciones financieras internacionales y los representantes de los territorios en la región, se reunieron hoy en una mesa redonda de alto nivel sobre recuperación y resiliencia en el Caribe organizado por el Grupo Banco Mundial (GBM), como parte de las Reuniones Anuales del GBM-FMI. Durante la discusión, los participantes examinaron el impacto y la recuperación de los huracanes destructivos que afectaron al Caribe en septiembre, revisaron los instrumentos disponibles para la gestión y respuesta al riesgo de desastres y consideraron la necesidad de innovar más para abordar los desafíos a largo plazo y fortalecer la resiliencia de las islas afectadas. Los participantes expresaron solidaridad y apoyo a las islas y comunidades afectadas, y reafirmaron su compromiso de trabajar juntos para reconstruir mejor y de una manera más resistente, después de la devastación causada por los huracanes Irma y María. Destacaron la necesidad de garantizar la participación activa de las comunidades, especialmente de las mujeres, en el proceso de recuperación y reconstrucción, así como la importancia de establecer normas de construcción que mitiguen el impacto de futuros fenómenos meteorológicos extremos. Los participantes también señalaron la importancia de avanzar en la Hoja de ruta de los Estados pequeños del Banco Mundial, que propone diversas iniciativas para promover la capacidad de recuperación de los pequeños Estados. Los participantes destacaron la necesidad de una respuesta que involucre a todos los socios, incluidas las organizaciones regionales, los socios para el desarrollo, el sector privado, los gobiernos nacionales y la sociedad civil, para aprovechar las ventajas comparativas para aumentar la resiliencia ante los desastres en estados insulares pequeños altamente vulnerables, donde eventos climáticos extremos han agregado a sus actuales vulnerabilidades económicas. La contribución del sector privado también será crítica, ofreciendo tanto recursos como experiencia. Si bien la evaluación de las necesidades de daños y recuperación está en curso, las primeras estimaciones apuntan a impactos económicos, en infraestructura y en subsistencia extremadamente altos de los dos huracanes en muchas de las islas afectadas. Más de dos millones de personas se vieron afectadas, con un daño casi total en las zonas más afectadas. Los participantes reconocieron el compromiso de los socios internacionales para abordar las necesidades de recuperación y resiliencia a largo plazo, como lo demuestra la continua evolución del marco de gestión y respuesta del riesgo de desastres. Un marco que actualmente incluye herramientas para la reducción de riesgos, preparación, reconstrucción y recuperación, así como financiamiento y seguro de riesgos. Por ejemplo, después de los huracanes Irma y Maria, el CCRIF SPC (anteriormente el Mecanismo de Seguros Contra Riesgos de Catástrofes en el Caribe), pagó un total de USD48.6 millones a los miembros afectados para necesidades inmediatas de alivio y recuperación. Esto muestra que la colaboración global en finanzas y seguros de riesgo puede brindar apoyo financiero rápido y confiable específicamente para las poblaciones pobres y vulnerables. Las Instituciones Financieras Internacionales (IFI, por sus siglas en inglés) también reconocieron la necesidad de continuar fortaleciendo su marco y herramientas de preparación y resiliencia a crisis, incluyendo la exploración de oportunidades para la gestión de riesgos en varios países, tales como los Catastrophe Bonds (bonos CAT), y soluciones de seguros; al igual que la provisión de servicios de asesoramiento para los países del Caribe y territorios. Las IFI siguen comprometidas en garantizar que las respuestas y los enfoques posteriores a los desastres se ajusten a las necesidades específicas de los países para prepararse y mitigarse mejor el impacto de futuros desastres. Además de sus iniciativas existentes, como el programa de reducción de desastres del Grupo Banco Mundial, las facilidades crediticias rápidas del Fondo y las inversiones del Banco de Desarrollo del Caribe en infraestructura resistente al clima, se profundizará el trabajo de todas las instituciones con países en riesgo en el Caribe. para ayudar a construir bases macroeconómicas y fiscales más fuertes y una mayor resiliencia económica. Todos los participantes reconocieron la importancia de la colaboración mundial en recuperación, resiliencia, financiación de riesgos y seguros para las poblaciones pobres y vulnerables ante riesgos climáticos y de desastres y acordaron la importancia de continuar este debate crítico durante los próximos eventos de alto nivel en 2017.

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